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3/8/2026

LAS CARRETAS DE TROYA

LAS CARRETAS DE TROYA

 

Quedamos de vernos en el Mercado Central, había invitado para tomarnos un café al historiador y educador don Rafael Obregón Loría y don Luis Dobles Segreda, escritor y educador. Pactamos la reunión para conversar mientras nos tomábamos un buen café chorreado, en el siempre concurrido Café Central del mercado, encontramos una mesa, pedimos tres cafés negros y unas galletas de panadería. El tema estaba decidido, el diálogo giraría alrededor de las páginas de la historia costarricense de aquel miércoles 27 de abril de 1870…

El tema me interesaba mucho, ya que había leído del aporte de los boyeros, carretas y bueyes al desarrollo de Costa Rica… las carretas cargadas de café, primero del cafetal al recibidor, luego del beneficio hasta los puertos de Puntarenas o Limón… otras páginas nos hablaban de las carretas como ambulancias, cantarinas nupciales, carrozas fúnebres, sacando las cosechas de aquí y de allá, llenas de maíz, papas y frijoles… saliendo del río cargadas de arena mojada… pero ¿boyeros y carretas involucradas en la toma del Cuartel de Artillería?, pues por esto quería dialogar con estos dos escritores y adentrarme en las páginas de sus documentos… de don Luis Dobles Segreda y su libro Fabrique Gutiérrez publicadoen 1954 y del historiador Obregón el documento De Nuestra Historia Patria, El 27 de abril de 1870 y el gobierno de los 105 días, publicado en 1970…

La Costa Rica de esos años estaba convulsa, había tensión entre la oligarquía cafetalera y el gobierno de don Jesús Jiménez Zamora. La oligarquía que había gobernado Costa Rica por muchos años, estaba en desacuerdo con la orientación del presidente Jiménez y no deseaban perder su influencia y poder… el señor José María Montealegre Fernández estaba liderando al grupo que deseaba derrocar al presidente de turno, buscó al militar Tomás Guardia Gutiérrez para fraguar el plan y liderar a los militares y opositores en la toma del Cuartel de Artillería…

La mesera nos ofreció otra taza de café y los tres asentimos con la cabeza. El rico olor del buen cafecito volvió a llenar la mesa… ese momento donde uno respira hondo para llenar los pulmones del sabor del grano de oro…

Mi libreta se llenaba de apuntes con los comentarios de esa yunta de escritores…

Los troyanos terminaban los últimos detalles el día anterior al 27 de abril, se reunieron en la casa de campo de don Buenaventura Carazo Alvarado, ubicada al norte de Mata Redonda, hoy sería Sabana norte… un par de carretas se dejaban ver en el solar, cajón alto y compuertas de fácil apertura… las carretas de Troya tenían una especie de fondo falso, algunos hombres se esconderían en cada carreta con sus armas y las llenarían con forraje… la idea era dar la impresión que solamente iban bien cargadas del alimento para los caballos del cuartel… el militar Guardia se movilizó en la madrugada desde Alajuela hasta la capital, debía hacerlo a esas horas, ya que estaba siendo vigilado por los hombres partidarios de don Jesús Jiménez Zamora… en el aire había un olor a revolución…

La mesera volvió a la mesa, nos traía un plato con unos gallitos de queso comprado en el tramo San Rafael, nos había leído nuestra mente… otro sorbo de café y ahora acompañado de una rica tortilla con queso tierno…

Mis oídos y ojos estaban atentos… la carreta se fue llenando con mis notas de aquel encuentro…

Cuando el reloj de la Catedral de la Villa de la Boca del Monte de San José dio las ocho de la mañana, Guardia y su grupo de seguidores llenaron las carretas de Troya… la carreta llena del forraje o pasto, mostraba una escena cotidiana y típica para la Costa Rica de la segunda mitad de 1800… que más del día a día de la capital que unas carretas, bueyes y boyeros transitando por sus calles… el vientre de las carretas acogió a: Tomás Guardia, Próspero Fernández, Víctor Guardia, Egidio Durán, Raimundo Jiménez, Joaquín Rojas, Concepción Quesada y otros más… en el plan los boyeros serían Joaquín Rayo y Tomás Porras, peones de confianzade Guardia… Nuevamente el verdugo del tiempo dio las nueve de la mañana, en las cercanías del Cuartel de Artillería, en las inmediaciones del actual Banco Central, las carretas seguían lentamente su caminar y otros hombres llegaban al lugar caminando, aparentando un transitar común y corriente… sin levantar sospechas… algunos de los golpistas que llegaron a la escena caminando, eran Pablo Quirós, Fabrique Gutiérrez – quien dio el nombre al libro del escritor don Luis Dobles Segreda – igualmente estaban con ellos don Federico Velarde, Eliseo Quirós Marín, Romualdo Segura y Macedonio Padilla entre otros…

¿Cuáles eran los nombres de las yuntas de bueyes?

La práctica de los boyeros es ponerle nombre a sus yuntas, no se menciona en ninguno de los documentos consultados si los bueyes de las Carretas de Troya tenían nombre, pero para no perder la linda práctica, yo me voy a atrever a bautizarlos, la yunta del boyero Joaquín Rayo los llamaré Fusil y Bochinche, la siguiente yunta guiada por Tomás Porras la llamaremos los Troyanos…

¿Cuál era el plan para que el cuartel abriera las puertas?
“Al mismo tiempo, como si se tratase de una coincidencia, se presentó a caballo don Pedro Quirós, quien pidió al centinela que le abriera la puerta, el cuartel tenía su área de caballeriza y al parecer don Pedro guardaba su bestia en este lugar… una persona conocida en los círculos militares.” Agregó el historiador don Rafael Obregón Loría. Cuando las puertas se abrieron el plan se activó, tanto los hombres que se acercaban al cuartel a pie controlaron al centinela y don Eliseo Quirós metió una cuña de madera debajo de la puerta para evitar que la pudiesen cerrar… el carretero de apellido Rayo gritó a todo pulmón ¡Jeza! Esa era la señal convenida para que los golpistas en las carretas de Troya salieron del forraje e ingresaran a tomar el cuartel… el plan se ejecutó muy rápido, fue clave la sorpresa…

Al grito de ¡Jeza! las Carretas de Troya lograron su cometido… en la toma del cuartel Fabrique Gutiérrez uno de los golpistas fue herido y del lado contrario se dieron las bajas del comandante Biscoubi y dos oficiales más…

Las carretas fueron determinantes en el plan, nadie sospechaba que debajo del guate o forraje se escondían los golpistas. Tanto el sr. Obregón Loría como el sr. Dobles Segreda hicieron una pausa y saborearon nuevamente el gallo de queso y un nuevo sorbo del esquicito café caracolillo chorreado… el plan fue un éxito para el militar Guardia, pero para Montealegre las cosas no se dieron según lo planeado, ya que aspiraba a poner en el poder un allegado suyo, pero Guardia se dejó seducir por el poder y sobre todo por el respaldo de los militares. Este gobernó Tiquicia desde ese momento hasta su muerte el 6 de julio de 1882… doce años le rindió su estrategia con las Carretas de Troya…

Siempre en el tema de los boyeros, carretas y bueyes, fue en el gobierno del General Tomás Guardia, que ingresó al Valle Central la primera locomotora, esto sucedía al final de su mandato en 1872… la locomotora fue transportada desde el puerto de Puntarenas hasta la ciudad de Alajuela… por los montes del Aguacate el boyero don Juan Solano le correspondió liderar tan titánica tarea… 20 toneladas de hierro tiradas por yuntas de bueyes…

Las horas con estos dos escritores transcurrieron rápidamente, a don Rafael lo notaba algo inquieto y le pregunté si tenía algún otro plan en su agenda… don Rafael con una media sonrisa nos dijo que quería ir a la heladería de don Lolo Mora y disfrutar de un rico helado de sorbetera… don Luis Dobles no lo pensó dos veces y se levantó de inmediato, los tres caminamos más rápido que las Carretas de Troya, ya queríamos saborear esos ricos helados…salimos al pasillo del mercado y nos perdimos entre la gente…

Otro día les cuento cuál sabor de helado escogió cada uno…

 

Alejandro Guevara Muñoz

Boyeotico

02/08/2026

 

 

 

Bibliografía

Dobles Segreda, Luis (1954). Fadrique Gutiérrez. Editorial Costa Rica.

Obregón Loría, Rafael (1970). De Nuestra Historia Patria, El 27 de abril de 1870 y el gobierno de los 105 días. Universidad de Costa Rica.

Stewart, W. (1964). Keith y Costa Rica. University of New Mexico Press.

 

Ilustración

Generada con IA. 2026. Boyeotico.

 

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